domingo, 3 de junio de 2012

Quiscalus lugubris



Escrito por: Arturo Amaro
Tordo negro
Quiscalus lugubris lugubris
Orden: Passeriformes
Familia: Icteridae / Turpiales, tordos y conotos
Nombre local: Tordito

Notas de campo
Todo el mundo conoce al popular Tordito, en Santa Cruz este pájaro prácticamente urbano vaga por todas las regiones intervenidas por el hombre, incluyendo áreas agrícolas y carreteras nacionales. Como buen pájaro bravo, es muy conspicuo y hace tiempo perdió todo temor natural al ser humano; su postura altiva, su forma de andar caminando por el suelo tan citadinamente, un plumaje negro lustroso y esos ojos de mirada penetrante le dan un gran atractivo, que desgraciadamente algunas personas ya habituadas a tenerlos en su cotidianidad nunca notan. En él tenemos el ejemplo más preciso de una especie que triunfó en la lucha por adaptarse a un nuevo entorno, donde sus bosques fueron cambiados por calles y carreteras; el Tordito como amistosamente se le nombra es el equivalente del Gorrión común (Passer domesticus) en los países caribeños, su gran capacidad de adaptabilidad lo convirtieron en un oportunista aprovechador de las civilizaciones humanas, hasta tal punto que sus poblaciones prácticamente desaparecieron de los habitas silvestres.   

Este primo del Turpial (Icterus icterus) nuestra Ave Nacional, presenta una figura estilizada y elegante, los machos se diferencian por un color negro lustroso con tintes azulados, y una cola cóncava que muestra su mayor esplendor al alzar vuelo; siendo un poco más grandes que las hembras miden 27 centímetros y pesan unos 75 gramos. Mientras las hembras menos agraciadas, lucen un plumaje marrón pálido, y miden 22 centímetros y pesan unos 50 gramos. Ambos sexos presentan ojos amarillos y los juveniles son similares a la hembra.
El Tordito en Santa Cruz se puede observar en las zonas urbanizadas y agrícolas, ya sea abiertas o arboladas, húmedas o secas, piedemontes, bordes de bosques, pasturas, rastrojos enmarañados e incluso sobre la vegetación acuática (en el Embalse de Taiguayguay, donde se encuentra la mayor colonia de la región, con más de 400 individuos congregados). Suele verse en parejas o en pequeños grupos vagando por toda la región tanto en el suelo como en todos los niveles de la vegetación. Elige sitios muy puntuales generalmente donde abunde el alimento y que además brinden alojamiento seguro, congregándose colonias sedentarias durante todo el año, en Santa Cruz se pueden identificar varias de ellas, la primera y más numerosa ya anteriormente mencionada (la de Taiguayguay), seguida por las demás menos numerosas en las siguientes localidades: Turagua (Industrias Tropical, una colonia de más de 150 aves), Santa Cruz (Barrio Andrés Eloy Blanco, sector la Haciendita, colonia de unos 60 individuos que viven y anidan en un grupo de chaguaramos) Santa Cruz (Urbanización Corocito, sector 6, calles 1 y 2, colonia de más 200 individuos que utilizan como dormideros un grupo de pinos y fiscos). También son abundantes en los peajes y paraderos de venta de comida en las carreteras. Siempre cerca de la gente, se beneficia de la desforestación.
Con respecto a su dieta, es una especie omnívora que se aprovecha de algunos desechos humanos, por ello es común verle en los botaderos de basura, incluyendo en su dieta algunas frutas, semillas e insectos. Puede verse andar por el pasto junto con las garzas en búsqueda de insectos.
En cuanto a las vocalizaciones, es bastante sonoro, el macho emite una serie de silbidos y trinos de timbre agudo muy fácil de diferenciar, durante el cortejo encara a la hembra bajando la cabeza, levantando la cola y mientras emite un "chiuchiuchiuchi" muy característico! flexiona al mismo ritmo las patitas, haciendo de éste un comportamiento muy simpatico. 
Al enfrentarse contra otros machos adopta una postura vertical y alza la cabeza; incluso pueden llegar a herirse físicamente en contiendas que van más allá de la mera exhibición, peleándose como gallos a zancadas y picotazos, lo que asegura niveles jerárquicos muy marcados típicos de especies sociables. Escuchar aquí: http://www.xeno-canto.org/browse.php?query=Quiscalus+lugubris+&species_nr=

Su rango de elevación alcanza los 850 metros. Es una especie residente, común y ampliamente distribuida a lo largo de todo el territorio al norte de Orinoco, ausente en la zona árida noroccidental, en Delta Amacuro y por supuesto en Bolívar y Amazonas. Fuera de Venezuela se encuentra desde el este de Colombia hasta las Guyanas y norte de Brasil (Hilty, (2003), p.820).
Su anidada se lleva a cabo desde marzo a septiembre, haciendolo en grandes colonias polígamas. Construyen sus nidos en forma de taza sobre árboles y arbustos de espeso follaje, los cuales son elaborados a base de material vegetal fino y palitos. También defienden tenazmente su prole de rapaces e incluso de los transeúntes no muy afortunados que deambulen cerca de sus nidos, atacando desvergonzadamente a picotazos aéreos.  

Estatus local: Especie residente, de carácter sedentario o local durante todo el año.
Frecuencia de avistamientos: Frecuente y muy numeroso, observándose en toda la región (especialmente en áreas urbanas y agrícolas).
Esquividad: Conspicuo, fácil de ver a corta distancia.
Notas:
Registros en otras localidades:
  1. 560m. Embalse de Tierra Blanca, Guárico. Septiembre 2010; desde diciembre a enero 2011; julio 2011; septiembre 2011; abril 2012 (entrada del parque).
  2. 900m Caracas, Distrito Capital. Durante todo el año.
  3. 0m. Playa Quizandal, Puerto Cabello, Carabobo. Agosto 2011.
  4. 0m. Parque Nacional Morrocoy, Falcón. Junio 2011.
  5. 150m. Hacienda las Maravillas, Guárico. Enero 2012.
  6. 1200m. Cuidada de Mérida, Mérida. Enero 2012.
  7. 460m. Av. Las Delicias, Maracay, Aragua. Durante todo el año.
  8. 460m. Turmero, Aragua. Durante todo el año.
  9. 460m. Cagua, Aragua. Durante todo el año.
  10. 380m. Guacára, Carabobo. Durante todo el año (especialmente en el peaje).
  11. 400m. Valencia, Carabobo. Durante todo el año.
  12. -16m. Cuidad Ojeda, Zulia. Enero 2012.
  13. 0m. Costa Oriental del Lago de Maracaibo. Enero 2012.
  14. 0m. Caja Seca, Zulia. Febrero 2012.
  15. 269-323m. Camatagua, Aragua. Finales de febrero 2012.
  16. 137m. El Sombrero, Guárico. Finales de marzo 2012.
  17. 55m. San Fernando, Apure. Comienzos de abril 2012.
  18. 56m. Esteros de Camagúan, Guárico. Mediados de abril 2012.
Notas: En (3.4.10.12.13.14.16.18.) muy abundantes en estas localidades.
En (12.13.14.) fuera de su rango de distribución.
En (2.) fuera de su rango de altitud.
En (6.) fuera de su rango de distribución y altitud.

Polioptila plumbea

 

Escrito por: Arturo Amaro
Chirito de chaparrales
Polioptila plumbea plumbea

Orden: Passeriformes
Familia: Polioptilidae / Chiritos
Nombre local:

Notas de campo

Este simpático chirito recuerda a los cucaracheros y a las reinitas de la familia Parulidae, sobre todo por su manera de desplazarse entre la vegetación ágilmente siempre en posición de alerta con la colita levantada; se distingue por un diseño estilizado y una cola bien formada más fina en la base, los machos se diferencian por su corona y antifaz negro, ambos sexos miden unos 12.7 centímetros y pesan apenas unos 6.8 gramos, y los juveniles son similares a la hembra.

El chirito es un residente sedentario de las zonas forestadas y agrícolas de casi todo el país, pero y al igual que sucede con muchas otras especies de aves mientras, justo antes y después de un chaparrón, se puede aventurar en áreas urbanizadas, lo que le concedió su nombre Chirito de chaparrales, debido que la gente común lo relacionaba con las lluvias.

En cuanto a las vocalizaciones, es bastante silencioso, emitiendo un llamado generalmente durante la temporada de cría y apareamiento, el cual está constituido por una serie de pitios quejicosos, no muy variados y de tiemble agudo, que desacelera en las últimas cuatro notas; bastante fácil de distinguir, sirviendo de útil ayuda cuando el ave está entre la maleza. Escuchar aquí: http://www.xeno-canto.org/browse.php?query=Polioptila+plumbea+&species_nr= 

Su rango de elevación alcanza los 1200 metros. Es una especie residente, común y ampliamente distribuida a lo largo del país, ausente al sur de Bolívar y Amazonas. Fuera de Venezuela se encuentra desde México hasta Perú y Brasil (Hilty, (2003), p.704).

En Santa Cruz se puede observar en las zonas forestadas y agrícolas, ya sea abiertas o arboladas, húmedas o secas, piedemontes, bordes de bosques, pasturas y en rastrojos enmarañados; muy rara vez se introduce en los jardines y parques.

Por otro lado, este pequeñín suele verse generalmente solitario; o en parejas especialmente durante la temporada de cría (desde mayo a junio), cuando son frecuentes los avistamientos familiares, dos o tres crías y sus padres. También disfruta forrajear con otras especies insectívoras movilizándose a vuelos cortos en todos los niveles de la vegetación, incluso en ocasiones muy cerca del suelo dando brinquitos entre la base de los arbustos y matorrales mientras captura pequeños insectos de follaje, que constituyen su dieta.

Con respecto a su anidada, en mayo del 2012, tuve la suerte de observar en un Cují a orillas del dique del Embalse de Taiguayguay a una hembra incubando sus pequeños tres huevos en un diminuto nido en forma de taza, donde apenas daba cabida a élla y bien apretadita, el nido fue construido con pajilla fina y un poco de barro en su interior, los huevos eran blancuzcos con pequeñas pintas marrones y ocre.

Estatus local: Especie residente, de carácter sedentario o local durante todo el año.

Frecuencia de avistamientos: Frecuente y abundante, observándose en toda la región, especialmente en áreas forestadas.

Esquividad: Conspicuo, fácil de ver a media distancia.

Notas:

Registros en otras localidades:
  1. 560m. Embalse de Tierra Blanca, Guárico. Septiembre 2010; desde diciembre a enero 2011; julio 2011; septiembre 2011; abril 2012.
  2. 150m. Hacienda las Maravillas, Guárico. Enero 2012.
  3. 323m. Camatagua, Aragua. Finales de febrero 2012.
  4. 137m. El Sombrero, Guárico. Finales de marzo 2012.
  5. 55m. San Fernando, Apure. Comienzos de abril 2012.
  6. 56m. Esteros de Camagúan, Guárico. Mediados de abril 2012.
Notas:

Ploceus cucullatus




Escrito por: Arturo Amaro

Tejedor común
Ploceus cucullatus

Orden: Passeriformes
Familia: Ploceidae / Tejedores
Nombre local: Tejedor

Notas de campo

Este invasor bastante nuevo en nuestro país, ya llegó a Santa Cruz, pues si, no fue pequeña la sorpresa cuando en diciembre de 2010 observé un pequeño grupo de 7 individuos en la vegetación arbórea orillera del extremo nororiental del Embalse de Taiguayguay.

Su descubrimiento en el país se reportó en 1999 en la localidad de Mariara cerca del Lago de Valencia en el estado Carabobo, donde se hallaron 30 nidos en un gran árbol frondoso, este registro fue hecho por David Ascanio, y poco después se clasificó un espécimen en la Colección Phelps.

Oriundo del este de África, este exitoso tejedor se reúne en grandes bandadas que habitan pasturas, bosques cálidos y áreas desérticas. Considerado una verdadera plaga para muchos países pobres, debido que su gran población genera pérdidas importantes en los sembradíos de cereales; a tal punto que algunos gobiernos se dieron la tarea de exterminarlos en masa, lo que llevó a su cría en cautividad por parte de conservacionistas, con la intensión de criar para salvar. Poco a poco, la cría del tejedor se hizo legal en dichos países, y se abrió al comercio mundial de aves, tal es el caso del Calafate (Lonchura oryzivora) y la Monjita (Lonchura malacca), por cierto, ambos introducidos en nuestro país.

Entonces, ¿cómo llegó el tejedor a Venezuela desde África?, aunque los datos no son muy precisos se sabe que en Haití la venta de esta especie como ave de jaula es común desde los años 70, y no habiendo rastros más cercanos se considera la posibilidad de que el comercio de esta especie en nuestro país se originara desde esa isla caribeña, y posteriormente se asilverara desde algunos ejemplares escapados, ya que sus primeros registros se produjeron en el centro del país, donde el comercio de aves tiene su mayor auge.

Así pues, esta especie de clima cálido, al ser liberada en terrenos venezolanos encontró un ambiente ideal para desarrollase, que le proporciona de abundante alimento, un clima similar al de su África nativa, en un país donde no existe un control de plagas de este tipo, y el estudio de las aves y sus poblaciones no está verdaderamente profundizado, es decir, el paraíso de las especies furtivas, y por si esto fuera poco, a todo este arsenal de ventajas le añadimos costumbres propias de la especie que le ayudan notablemente en su éxito, como lo es la cría en grandes colonias y el vivir en bandadas cooperativas, en definitiva creo que estamos ante un invasor muy fuerte que ha llegado para quedarse, y que no tardará mucho en lograr grandes poblaciones y probablemente generar no solo perdidas en nuestra agricultura sino que el desplazamiento producto de la competencia por territorio y alimento de nuestras especies nativas, esto sin mencionar las posibles nuevas enfermedades que pudieran estar introduciéndose junto con ellos. Actualmente se registran en Carabobo, Aragua y Vargas.

Volviendo a Santa Cruz, como ya se mencionó desde los primeros registros, las poblaciones han ido incrementando su número de forma considerable en menos de tres años, los grupos pequeños y erráticos de tejedores que se reportaban en 2010 ahora son bandadas de más de 25 individuos y muy comunes en la zona, abundantes no solo en el extremo nororiental del embalse sino en las zonas agrícolas y suburbanas aledañas, siendo muy fácil de ver en las carreteras usualmente reunidos con tortolitas y palomas.

Gregario naturalmente, el tejedor en Santa Cruz vive en bandadas durante todo el año (de entre 7 a 25 individuos) y la temporada de cría se lleva a cabo desde abril a noviembre dentro de la llamada fase oscura, fenómeno que se presenta en nuestro país solo en algunas especies de rapaces, nunca en pájaros, y consiste en que uno o ambos sexos luzcan un plumaje nupcial o reproductivo durante un periodo del año, que en el caso del tejedor es por medio año, durante la temporada de lluvias; por otro lado, en los pájaros suramericanos solo se observa un cambio de plumaje y no en todas las especies, que se produce cuando el juvenil macho alcanza la madurez sexual.

Este plocéido se distingue por su aspecto robusto, mide 14 centímetros y pesa unos 42 gramos. El macho durante la fase oscura presenta una capucha negra, collar rufo, ojos rojos, y líneas negras y pardas sobre la espalda y alas, el resto del cuerpo es amarillo intenso; volviéndose similar a la hembra a lo largo de la fase clara o no reproductiva. La hembra y los juveniles presentan un color amarillo claro con tintes oliváceos, que se oscurece con líneas definidas en la espalda y alas, mientras el vientre es pálido.

Sus nidos son construidos en forma de bola muy bien tejidos, de donde deriva su nombre común, y aunque son polígamos, el macho colabora en el dedicado trabajo de elaboración, la materia prima a usar es la pajilla fina y fresca para que sea flexible, siendo comunes los nidos construidos con material verde, que con el tiempo se van tornando marrón a medida que se seca el material vegetal, son colocados en los extremos de las ramas finas de los árboles, en Taiguayguay (donde se registraron seis árboles con entre 3 y 8 nidos) parecen tener preferencia por las orillas, quizá sea una media de protección. Aunque también pueden anidar en áreas suburbanas, en marzo 2012 se observaron unos nidos en una avenida principal de la urbanización Corocito a unos dos kilómetros del embalse.

Otra conducta curiosa se observó entre febrero y marzo, cuando una pareja de juveniles de Tordo mirlo (Molothrus bonariensis) acompañó la gran bandada de 22 individuos en fase clara, singular situación sería el aprovechamiento por parte de las aves nativas sobre las invasoras, los mirlos son aves que parasitan los nidos de otras especies, es decir, nunca crían sus polluelos, sino que la hembra desova en el nido de otras especies de pájaros, por el hecho de que eran juveniles, se puede presumir que es un caso de parasitismo de nido, mirlos criados por tejedores, únicamente en Venezuela.

Su llamado áspero, estridente y chillón ayuda a su identificación cuando se encuentra entre los pastizales espesos donde es difícil observarlo, siendo bastante sonoro y conspicuo no se considera un ave discreta, sobretodo, si ubicamos el árbol donde anida, podemos alojarnos cerca y presenciar todo el despliegue vocal y corporal que ejerce el macho al patronear su bandada. Escuchar aquí: http://www.xeno-canto.org/browse.php?query=ploceus+cucullatus&species_nr=

Habita las áreas forestadas, agrícolas y urbanas. En Santa Cruz se puede observar en las zonas abiertas, arboladas o parcialmente arboladas, húmedas o secas, piedemontes, bordes de bosques,  pasturas, bosques de  galerías y en la vegetación acuática; también se introduce en parques y jardines.

Se desplaza a todos los niveles y con gran frecuencia por el suelo, también se le observa perchado en los niveles medios y bajos de la vegetación. Muy activo y territorial, puede ser agresivo con otros pájaros cuando consigue alimento, incluso producir ataques en grupos.

En tanto a su dieta, es una especie omnívora y oportunista, incluye semillas, frutas, insectos y hasta pequeños vertebrados que estén a su alcance.

Su rango de elevación alcanza los 455 metros al centro norte del estado Aragua, donde se adapta muy bien, lo que indica comodidad en los ambientes calurosos. En cuanto a su distribución, es una especie introducida accidentalmente, de estatus residente, y por los momentos bastante local y restringida a pequeños predios a lo largo del centro del país. (Hilty, (2003), p.833).

Estatus local: Especie introducida accidentalmente, de estatus residente, de carácter sedentario o local durante todo el año.

Frecuencia de avistamientos: Frecuente y abundante, observándose en áreas puntuales de la región. Abundante especialmente en la zona boscosa nororiental del embalse de Taiguayguay.

Esquividad: Conspicuo, fácil de ver a media distancia.

Notas:

Registros en otras localidades:

Notas:

lunes, 7 de mayo de 2012

Pitangus sulphuratus



Escrito por: Arturo Amaro
Cristofué
Pitangus sulphuratus rufipennis

Orden: Passeriformes
Familia: Tyrannidae / Atrapamoscas
Nombre local: Cristofué

Notas de campo

Hablar de las aves de Santa Cruz sin mencionar al Cristofué es como hablar de Mérida sin mencionar el Páramo; éste bien distribuido atrapamoscas es muy abundante y frecuente en nuestro pueblo y prácticamente convive entre la gente hasta el punto que todo el mundo lo conoce. Su llamado áspero, gritón y a gran volumen le da su nombre común; dato curioso es, a diferencia de la mayoría de las especies que sufren variaciones vocales en distintas localidades, el Cristofué conserva su voz en todo el continente americano, y en todas partes su nombre está relacionado con su voz. Escuchar aquí:http://www.xeno-canto.org/browse.php?query=Pitangus+sulphuratus+&species_nr=
Siendo solitario, el Cristofué se ve en parejas solo durante la época de reproducción, que se presenta desde marzo a mayo. Durante ese tiempo se puede ver trasladando pajilla para construir sus nidos en forma de bola, que son situados en árboles y arbusto tanto en el bosque como en áreas urbanas, donde los lugares preferenciales son los postes de electricidad y las palmas, también se observan en árboles a orillas del agua, e incluso pueden ocupar nidos de guitíos, haciéndoles reparaciones con materia vegetal fina, que se diferencian fácilmente de los palitos usados por los antiguos dueños. Ambos padres lo construyen y alimentan la prole, defendiéndolas agresivamente contra rapaces.
Su patrón de colores es muy similar al de otros atrapamoscas, para su identificación debemos centrarnos en su pico más bien grande y su llamado tan característico. De aspecto robusto, mide 22 centímetros y pesa unos 63 gramos; ambos sexos son similares y los juveniles no presentan distinciones.
Habita las áreas forestadas, agrícolas y urbanas. En Santa Cruz se puede observar en las zonas abiertas, arboladas o parcialmente arboladas, húmedas o secas, piedemontes, bordes de bosques,  pasturas, matorrales enmarañados, arbustos, áreas xerofíticas, rastrojos, bosques de  galerías y en ambientes acuáticos; también se introduce en parques y jardines.
Se desplaza a todos los niveles de la vegetación y con gran frecuencia por el suelo, también se le observa perchado en los niveles medios y bajos de la vegetación y en el tendido eléctrico. Muy activo y territorial, puede ser agresivo con otros pájaros cuando consigue alimento.
En tanto a su dieta, es una especie insectívora que pasa gran parte del tiempo capturando hábilmente sus presas en vuelo, volviendo a una percha para degustarla; se complementa con frutas, bayas y pequeños vertebrados. Además puede robar el alimento del plato de animales domésticos en los patios, tales como alimento para perros y gatos. En Taiguayguay se pueden observar pescando pequeños peces en las orillas.
Su rango de elevación alcanza los 1600 metros al norte del Orinoco, y los 500 al sur del rio. En cuanto a su distribución, es una especie residente, común y ampliamente distribuida a lo largo del país, ausentándose en el extremo árido noroccidental y al sur de Bolívar y Amazonas. (Hilty, (2003), p.627).

Estatus local: Especie residente, de carácter sedentario o local durante todo el año.

Frecuencia de avistamientos: Frecuente y abundante, observándose por toda la región. Abundante especialmente en las áreas urbanas.

Esquividad: Conspicuo, fácil de ver a corta distancia.

Notas:

Registros en otras localidades:
  1. 560m. Embalse de Tierra Blanca, Guárico. Septiembre 2010; diciembre-enero 2011; julio 2011; septiembre 2011; marzo 2012; abril 2012.
  2. 1700m. Colonia Tovar, Aragua. Agosto 2010.
  3. 515m. Rancho Grande, Aragua. Marzo 2011; marzo 2012.
  4. 0m. Playa Quizandal, Puerto Cabello, Carabobo. Marzo 2011.
  5. 450m. Maracay, Aragua. Durante todo el año.
  6. 100m. Haciendas Las Maravillas, Guárico. Enero 2012.
  7. 460m. Cagua, Aragua. Durante todo el año.
  8. 380m. Guacára, Carabobo. Diciembre-enero 2012.
  9. 0m. Ciudad Ojeda, Zulia. Enero 2012.
  10. 0m. Costa Oriental del Lago de Maracaibo, Zulia. Enero 2012.
  11. 0m. Caja Seca, Zulia. Febrero 2012.
  12. 268-323m. Camatagua, Aragua. Finales de febrero 2012.
  13. 137m. El Sombrero, Guárico. Finales de marzo 2012.
  14. 56m. San Fernando, Apure. Comienzos de abril 2012.
  15. 55m. Esteros de Camagúan, Guárico. Mediados de abril 2012.
Notas: En (9. y 10.) fuera de su rango de distribución.

martes, 1 de mayo de 2012

Phimosus infuscatus

 

Escrito por: Arturo Amaro
Tara / Zamurita
Phimosus infuscatus berlepschi

Orden: Ciconiiformes
Familia: Threskiornithidae / Ibis y corocoros
Nombre local: Garza negra

Notas de campo

Si recorremos los potreros y las zonas agrícolas de Santa Cruz, seguramente podremos observar pequeños grupos de estas ibis, ya sea caminando sobre charcas y terrenos inundados o simplemente posadas en los empalizados. Además de la Garza real (Ardea alba) y la Garcita reznera (Bubulcus ibis) la Tara es la más común y fácil de ver entre las Ciconiiformes, asimismo, es el más frecuente entre los corocoros en esta región; donde tiene preferencia por las áreas forestadas y agrícolas, aunque es posible observarla en las suburbanas.
Se puede ver en las zonas abiertas de pastizales, húmedas o secas, pantanos, charcas, terrenos inundados y con especial abundancia en el Embalse de Taiguayguay, donde transita entre la bora, los lirios de agua y la pira orillera y flotante; ocasionalmente se introduce en los jardines y parques.
De naturaleza gregaria y sociable, vive en grupos muy conspicuos (más de 20 individuos; más de 100 en Taiguayguay), caminando a orillas del agua, entre pasturas y sobre la vegetación acuática, también es probable verla posada en algún árbol orillero y en el tendido eléctrico; o sobrevolando la región a media y baja altura (con el cuello estirado y ocasionalmente haciendo formaciones en V), especialmente a tempranas horas del día cuando se dispone a buscar su alimento y al atardecer cuando regresa a su dormidero.
Con respecto a su dieta, busca su alimento en ambientes acuáticos poco profundos, y está constituido por pequeños peces, anfibios, insectos, moluscos y algunas sustancias vegetales que obtiene del follaje, generalmente disfrutando de la compañía de otras aves zancudas.
Sus nidos son plataformas construidos a base de palitos y ramitas, colocados en árboles y arbustos conjuntamente con otras especies, usualmente a orillas del agua, dichas plataformas son inestables y cuando las colonias logran grandes congregaciones se le denominan garceros. Nidifica en abril.
En cuando a su voz, podemos decir que si nos estacionamos a verlas de seguro pensaríamos que son mudas, emitiendo una especie de graznido agudo y ronco a bajo volumen en contadas oportunidades, como cuando se aproxima una nueva bandada a las charcas o cuando se siente amenazada, el resto del tiempo reina el silencio. Escuchar aquí: http://www.xeno-canto.org/browse.php?query=Phimosus+infuscatus+&species_nr=
De apariencia compacta este corocoro mide entre 48-51 centímetros y pesa unos 575 gramos, no hay distinciones entre sexos y los juveniles son amarronados.
Su rango de elevación alcanza los 500 metros (a sido vista a 3600). Es una especie residente, común y ampliamente distribuida a lo largo de la zona centro y suroccidente del país, ausente en la región árida noroccidental y nororiental, habitando al sur del Orinoco solo al noroccidente de Bolívar y Amazonas. Fuera de Venezuela se encuentra desde Colombia hasta Argentina y Paraguay (Hilty, (2003), p.217).

Estatus local: Especie residente, de carácter sedentario o local durante todo el año.

Frecuencia de avistamientos: Frecuente y abundante, observándose en toda la región (especialmente en áreas agrícolas).

Esquividad: Conspicua, fácil de ver a media distancia.

Notas:

Registros en otras localidades:
  1. 560m. Embalse de Tierra Blanca, Guárico. Diciembre 2010-febrero 2011; comienzos de marzo 2012; abril 2012.
  2. 100m. Haciendas las Maravillas, Guárico. Enero 2012.
  3. 137. El Sombrero, Guárico. Finales de marzo 2012.
  4. 56m. San Fernando, Apure. Comienzos de abril 2012.
  5. 55m. Esteros de Camagúan. Guárico. Mediados de abril 2012.
Notas: en (1.) muy escasa.